Las rachas en poker son algo a lo que el buen jugador debe adaptarse. La varianza es una de las variables que más afectan a nuestro juego y es habitual ver como buenos jugadores modifican su juego cuando atraviesan una época de malos resultados. Si nuestros resultados no llegan debemos analizar si estamos atravesando una de estas rachas o si bien es nuestro juego el que nos provoca estas pérdidas. Es necesario pensar siempre en el largo plazo y esperar por lo menos a tener una muestra de 25.000 manos para poder empezar a sospechar de una mala racha siempre y cuando nos hayamos demostrado que somos capaces de vencer en el nivel que estamos jugando.

En torneos, la varianza se acentúa hasta extremos insospechados, no por la naturaleza del juego de torneos en sí sino porque en el fondo se juegan muchas menos manos y en situaciones muy diferentes.